Fiat en Chile

Fiat ha estado presente en nuestro país y con fuerte protagonismo por casi nueve décadas, marcadas por una trayectoria de éxitos, innovaciones tecnológicas, tendencias y características pioneras en relación al medioambiente, reconocidas hoy en el competitivo mercado automotriz chileno, compuesto por más de 40 marcas de los más variados orígenes productivos.

Sus legendarios modelos 600, 147, 125 y Fiorino, entre otros, han marcado la idiosincrasia local y están presentes en la memoria colectiva de los chilenos.

Según el registro existente, el primer modelo Fiat en llegar a Chile fue el Spider de 1924. Posteriormente, comenzaron a transitar por las calles de nuestro país modelos como el Fiat Topolino y Balilla que fueron traídos directamente desde Italia en 1938 por la empresa de importaciones de autos y repuestos Fiat Raitzer & Pettibon, pero con baja cantidad de unidades al año y la venta era a pedido.

Con el objetivo de iniciar la comercialización oficial y el servicio de asistencia técnica de la marca en Chile, Fiat envió desde Italia al ejecutivo Giancarlo Bordoni, quien en esos años viajó a Arica para instalar la planta de producción de la marca que comenzó a funcionar en 1962. En esa ciudad ya operaba la fábrica de montaje SOCOVEM, representada por Sergio Ducó, que fabricó los primeros Fiat 600 y 1100. Esta empresa compraba autos Fiat completos en Italia pero los rearmaba con piezas locales para cumplir con la ley chilena que exigía que el 25% del valor del auto debía ser fabricado en el país.

Entre 1962 y 1968, la planta ariqueña oficial de Fiat ensambló los icónicos modelos 600, 1100 y 1500, a los que se les incorporaban piezas y partes fabricadas localmente, como neumáticos, baterías, asientos y amortiguadores.

En esta fábrica, a finales de 1969, comenzó también el ensamblado del elegante, veloz y potente sedán Fiat 125 de 5 marchas, llegando a las 2.280 unidades de este modelo en el primer año de fabricación.

El boom en los 70’ y 80’

A partir de 1973, fue cambiando el sesgo proteccionista de nuestra economía, que gravaba las importaciones de vehículos, con la baja paulatina de aranceles de 305% a sólo el 10% en 1979, aplicable a vehículos de menos de 850 cc.. Este cambio sustancial abrió el mercado para la importación de modelos compactos. En ese periodo la marca italiana comenzó a traer el Fiat 850 desde España y el 1100 de Italia.

El año 1977, se comenzó a comercializar el Fiat 147 GL, vehículo compacto de dos puertas que fue un verdadero éxito y se transformó en el principal competidor local de los modelos japoneses que aterrizaban en Chile. Durante casi una década el 147 figuró entre los vehículos más producidos en el país.

De esta forma, durante los 70’,  Fiat predominó por diseño, economía y calidad,  con cerca del 40% de participación de mercado.

La presencia de la marca en nuestro país fue tan destacada en esa época, que existió un barrio Fiat destinado a los directivos de la marca en Rancagua y Cerrillos, que contaba con su propio Cuerpo de Bomberos.

Fiat en la actualidad

Fiat es una marca reconocida por su sello ecológico pionero, al ser la primera en introducir el motor euro5 en Chile y se ha posicionado como uno de los grandes actores del mercado nacional, con una red de 26 concesionarios integrales a lo largo de todo el país, múltiples puntos de atención y más de 200 colaboradores.

La línea de pasajeros de Fiat se caracteriza por su sello juvenil, diseño y pasión italiana y deportividad en su ADN, con modelos como el Grande Punto, el Bravo y el renovado Fiat 500 con sus diferentes versiones.

En el área comercial, la marca ofrece un portafolio diferenciador de máximo desempeño, seguridad y resistencia para servicios pesados, destacando la Strada en sus distintas versiones, incluida la innovadora Doble Cabina, la confiable Fiorino, la nueva Fiorino City y los funcionales Dobló Maxi y Ducato, vehículos con mecánica robusta que se caracterizan por ser muy competitivos en consumo, costos de mantención y post venta, duraderos, resistentes y funcionales.

Sin duda, Fiat es una marca global que posee una historia en América Latina y que en particular en Chile contribuyó con sus polos de desarrollo industriales. Hoy impulsa la excelencia en el sector automotriz local, con servicio y atención comercial de primer nivel, a través de su representante oficial, SKBergé, uno de los players más reconocidos del rubro en  Chile y en Europa.